Rinoplastia secundaria - cirugía de nariz secundaria

Cirugía de nariz

Rinoplastia secundaria

La Rinoplastia secundaria es un procedimiento muy complejo, incluso en manos del mejor cirujano plástico, un error quirúrgico por insignificante que sea producirá problemas estéticos o funcionales que pueden no ser detectados en el periodo post operatorio temprano, pero que van a ser invariablemente evidentes cuando se reabsorba el edema y el tejido cicatrizal madure. Estos problemas estéticos se pueden manifestar como nariz torcida, nariz muy respingada, joroba en la nariz, punta de la nariz caída. También alteraciones funcionales como nariz tapada y ronquidos.

La corrección nasal secundaria o rinoplastia de segunda vez puede ser una cirugía muy difícil, la cual requiere el mejor entrenamiento y mucha experiencia, así como también paciencia, sabiduría y humildad como para no ir más allá del límite y para aceptar las propias limitaciones. Las secuelas de una Rinoplastia poco exitosa pueden afectar todas las áreas de la nariz. Con fines prácticos estas secuelas pueden dividirse en tres grupos:

  1. Deterioro funcional.
  2. Deformidad del esqueleto osteocartilaginoso (dorso de la nariz).
  3. Daño a la cubierta cutánea (piel).

El esqueleto osteocartilaginoso en muchos casos puede ser reconstruido con injertos cartilaginosos u óseos. Para este caso es necesario obtener estos injertos ya sea del propio tabique nasal o si es necesario de cartílago de la oreja.

Es importante entender claramente el problema, el cirujano debe intentar visualizar cuáles son las alteraciones anatómicas responsables de la deformidad. Esto se lleva a cabo mediante un examen clínico minucioso, observando la nariz en reposo desde cada ángulo y luego durante una inspiración profunda, y también observándola mientras se le solicita al paciente que efectué movimientos con la cara (hablar, sonreír, etc.).

A la evaluación visual, sigue la palpación, mediante la cual se intenta evaluar la posición, forma y movilidad de todos los componentes de la nariz y, lo que es aun más importante, determinar qué es lo que falta del soporte nasal.

La elección del momento adecuado para realizar una Rinoplastia secundaria es de fundamental importancia. No se debe efectuar ninguna operación hasta que las cicatrices resultantes de operaciones previas hayan madurado (por lo menos un año después de la última operación). Es posible efectuar correcciones menores seis meses después de una Rinoplastia, pero si hay problemas mayores lo mejor es dejar transcurrir el tiempo necesario como para que los tejidos se ablanden y mejore la irrigación sanguínea.

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